martes, 31 de enero de 2023

21 de noviembre de 1823. Oficio del presidente de la Diputación Provincial de Querétaro sobre los problemas para pagar las dietas de los diputados Osores y Mier y Altamirano.

21 de noviembre de 1823. Oficio del presidente de la Diputación Provincial de Querétaro al ministro de Estado y del despacho de Relaciones interiores y exteriores, Lucas Alamán, sobre los problemas para pagar las dietas de los diputados Osores y Mier y Altamirano. Se menciona y aclara que, a la vista de esta diputación, Juan Nepomuceno Mier y Altamirano no tuvo culpa al pertenecer a la Junta Nacional Instituyente, por haber sido «compelido a funcionar en lugar de aquél (se refiere a ocupar el lugar de Félix Osores)».

Excelentísimo Señor ministro de Estado y del despacho de Relaciones interiores y exteriores don Lucas Alamán.

 Excelentísimo Señor:

Cuando el ex emperador arbitraria y despóticamente disolvió el anterior Soberano Congreso nacional fue privado de ejercer sus funciones el representante por esta Provincia doctor don Félix de Osores, quien jamás desmereció su confianza; y el mismo gobierno entonces mandó al licenciado don Juan Nepomuceno Mier y Altamirano que como vocal supletorio marchase a ocupar el puesto del propietario en la Junta que se denominó Instituyente.
Bien ve Vuestra Excelencia que ni uno ni otro individuos tuvieron culpa, pues el 1° fue arrebatado del santuario de las leyes, y el 2° compelido a funcionar en lugar de aquél. Por consiguiente ambos parece tienen un derecho para reclamar sus dietas.
Sin embargo, esta Provincia sólo tenía obligación de mantener un diputado; y es muy duro gravar a un público que se halla en la miseria por el sostenimiento de dos, siendo víctima de la arbitrariedad de un gobierno que felizmente fue sustituido por otro verdaderamente paternal que se goza en respetar los derechos de los pueblos.
Los de esta Provincia o uno de aquellos dos diputados deben lastar los costos de mantención del suplente, agregándose los viáticos con que fue socorrido; y así esta Diputación, dudosa del partido que debe tomar, se toma la libertad de elevar esta consulta al supremo gobierno para que Su Alteza Serenísima resuelva lo conveniente, y por el ilustrado conducto de Vuestra Excelencia se sirva comunicar a esta junta su decisión para los efectos consiguientes.
Dios y Libertad. Querétaro, noviembre 21 de 1823.
Excelentísimo Señor.
José Joaquín del Calvo. Nicolás María de Berazaluce, secretario.
Secretaría de la Diputación Provincial de Querétaro.

Fuente: Jiménez-Gómez, Juan Ricardo, (2022), La Diputación Provincial de
Querétaro, (1822-1824). Los primeros diputados locales. Congreso del Estado de Querétaro. LX Legislatura. Consultado el 31 de nero de 2023 de: https://site.legislaturaqueretaro.gob.mx/CloudPLQ/Editorial/Diputacion_Provincial_Queretaro.pdf
 

jueves, 19 de enero de 2023

1 de septiembre de 1839. Oficio de Luis Gonzaga Cuevas, ministro de lo interior, que autoriza la participación de un asesor legal en el Banco de Avío y nombra a Juan Mier y Altamirano.

1 de septiembre de 1839.

Documento que menciona al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano en los archicvos del Banco de Avío en el Archivo General de la Nación.
Oficio de Luis Gonzaga Cuevas, ministro de lo Interior, a Mariano Marín, vicepresidente del Banco de Avío, trasladando el dictamen del Consejo de Gobierno, que autoriza la participación de un asesor legal en los litigios del Banco de Avío, nombrando a Juan Mier y Altamirano para que funja en el puesto, así como del aumento a cincuenta pesos de sus asignaciones. México.

  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158).
  • Caja: 4
  • Expediente: 234
  • Signatura: 42549/44
  • Fecha Inicial: 01/Septiembre/1839
  • Fecha final: 17/Diciembre/1839
  • Volumen y soporte: 6 fojas
  • Alcance y Contenido: Oficio de Luis Gonzaga Cuevas, ministro de lo Interior, a Mariano Marín, vicepresidente del Banco de Avío, trasladando el dictamen del Consejo de Gobierno, que autoriza la participación de un asesor legal en los litigios del Banco de Avío, nombrando a Juan Mier y Altamirano para que funja en el puesto, así como del aumento a cincuenta pesos de sus asignaciones. México.
Fuente: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158). Dirección del Archivo Histórico Central. Departamento de Organización y Descripción Documental. Banco de Avío (GD 158). Tomado el 19 de enero de 2023 de: https://archivos.gob.mx/InstrumentosConsulta/pdf/002MexicoIndependiente/006BancodeAvio.pdf

Nota:
«Por ley de 16 de octubre de 1830 se estableció un Banco de Avío, cuya finalidad era el fomento de la industria nacional. Surgió con un capital de un millón de pesos. Decía el artículo 2º: ``Para la formación de este capital se prorroga por el tiempo necesario, y no más, el permiso para la entrada en los puertos de la República de los géneros de algodón, prohibidos por la ley de 22 de mayo del año anterior``. Para la correcta dirección y administración de sus fondos se estableció una junta presidida por el Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones, integrándose además por un vicepresidente, dos vocales, un secretario y dos escribientes. Aunque en la génesis de la idea que dió origen a esta institución participó D. José Manuel Payno, el propulsor de ella fue D. Lucas Alamán, cerebro de la administración del Presidente Bustamante. El propósito fue introducir en el país la tecnología industrial que empezaba a desarrollarse en Europa y en otras partes a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Se tenía el interés de incrementar, a través del Estado, la evolución industrial. Manejó también los impuestos aduanales. Desde luego que la industria que tenía el Banco a la vista fue la textil. Frente a la política proteccionista de la administración del Gral. Guerrero, surgió otra, de aparente libre cambio, al mismo tiempo que de intervencionismo estatal. Por otra parte, no se estudiaron suficientemente las condiciones sociales y políticas del país, por lo que el éxito no fue el que esperaron sus autores. Se establecieron algunas fábricas, pero mucha maquinaria se perdió, ya que su misma transportación, en un país que carecía de ferrocarriles, resultó demasiado cara. A partir de 1840, el Banco de Avío ya no tuvo la capacidad monetaria para seguir proveyendo de capital a la industria, aún así, durante dos años más continuó existiendo una iniciativa para traspasar sus recursos y facultades a otras instrucciones, ésta fue instaurada por el vicepresidente de la Junta don Miguel Barreiro, quien a principios de 1841 propuso a la Cámara de Diputados que el Banco de Avío se fusionara con el Banco Nacional de Amortización de la Moneda de Cobre para formar una nueva institución bajo el nombre de Banco del Crédito Público, el plan no funcionó y de él se desprendió otra licitación proveniente de una asociación de fabricantes, la Sociedad para el Fomento de la Industria Nacional, conocida comúnmente como Junta de Industria, sin embargo, Santa Anna y su administración tenían planes propios, por lo que en 1842 inició el remate de la cartera de préstamos del Banco. El dinero de la enajenación ingresó a la Tesorería General de la Nación y el 23 de septiembre del año citado, el General aludido expidió el decreto de disolución de esta institución». BIBLIOGRAFÍA Potash, Robert A., El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846, México, FCE, (Sección de Obras de Economía), 1959, 281 pp. Memoria Presentada al Congreso de la Unión por el Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República Mexicana, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1887. Otras fuentes: Potash, Robert A. El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846. México: FCE., 1959. 281 p. (Sección de Obras de Economía). - Sánchez Flores, Ramón. Historia de la Tecnología y la Invención de México. México. Fomento Cultural Banamex A.C., 1980. 644 pp. Tomado el 19 de enero de 2023 de: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / https://archivos.gob.mx/guiageneral/

9 de agosto de 1839. Nota de agradecimiento de Juan Mier y Altamirano a José Mariano, vicepresidente del Banco de Avío, e indicación de que fue nombrado juez interino de la Suprema Corte de Justicia.

9 de agosto de 1839.

Documento que menciona al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano en los archicvos del Banco de Avío en el Archivo General de la Nación.
Nota de Juan Mier y Altamirano a José Mariano, vicepresidente del Banco de Avío, en el que agradece la asignación de cincuenta pesos que le fue concedida por ese establecimiento, como gratificación de sus funciones de asesor. De igual manera informa que no le es posible continuar con sus funciones de asesor legal del banco debido a que fue nombrado juez interino de distrito por la Suprema Corte de Justicia.

  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158).
  • Caja: 4
  • Expediente: 232
  • Signatura: 42549/42
  • Fecha Inicial: 09/Agosto/1839
  • Fecha final: 29/Noviembre/1839
  • Volumen y soporte: 3 fojas.
  • Alcance y Contenido: Nota de Juan Mier y Altamirano a José Mariano, vicepresidente del Banco de Avío, en el que agradece la asignación de cincuenta pesos que le fue concedida por ese establecimiento, como gratificación de sus funciones de asesor. De igual manera informa que no le es posiblecontinuar con sus funciones de asesor legal del Banco debido a que fue nombrado juez interino de distrito por la Suprema Corte de Justicia. México.
    
Fuente: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158). Dirección del Archivo Histórico Central. Departamento de Organización y Descripción Documental. Banco de Avío (GD 158). Tomado el 19 de enero de 2023 de: https://archivos.gob.mx/InstrumentosConsulta/pdf/002MexicoIndependiente/006BancodeAvio.pdf


Nota:
«Por ley de 16 de octubre de 1830 se estableció un Banco de Avío, cuya finalidad era el fomento de la industria nacional. Surgió con un capital de un millón de pesos. Decía el artículo 2º: ``Para la formación de este capital se prorroga por el tiempo necesario, y no más, el permiso para la entrada en los puertos de la República de los géneros de algodón, prohibidos por la ley de 22 de mayo del año anterior``. Para la correcta dirección y administración de sus fondos se estableció una junta presidida por el Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones, integrándose además por un vicepresidente, dos vocales, un secretario y dos escribientes. Aunque en la génesis de la idea que dió origen a esta institución participó D. José Manuel Payno, el propulsor de ella fue D. Lucas Alamán, cerebro de la administración del Presidente Bustamante. El propósito fue introducir en el país la tecnología industrial que empezaba a desarrollarse en Europa y en otras partes a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Se tenía el interés de incrementar, a través del Estado, la evolución industrial. Manejó también los impuestos aduanales. Desde luego que la industria que tenía el Banco a la vista fue la textil. Frente a la política proteccionista de la administración del Gral. Guerrero, surgió otra, de aparente libre cambio, al mismo tiempo que de intervencionismo estatal. Por otra parte, no se estudiaron suficientemente las condiciones sociales y políticas del país, por lo que el éxito no fue el que esperaron sus autores. Se establecieron algunas fábricas, pero mucha maquinaria se perdió, ya que su misma transportación, en un país que carecía de ferrocarriles, resultó demasiado cara. A partir de 1840, el Banco de Avío ya no tuvo la capacidad monetaria para seguir proveyendo de capital a la industria, aún así, durante dos años más continuó existiendo una iniciativa para traspasar sus recursos y facultades a otras instrucciones, ésta fue instaurada por el vicepresidente de la Junta don Miguel Barreiro, quien a principios de 1841 propuso a la Cámara de Diputados que el Banco de Avío se fusionara con el Banco Nacional de Amortización de la Moneda de Cobre para formar una nueva institución bajo el nombre de Banco del Crédito Público, el plan no funcionó y de él se desprendió otra licitación proveniente de una asociación de fabricantes, la Sociedad para el Fomento de la Industria Nacional, conocida comúnmente como Junta de Industria, sin embargo, Santa Anna y su administración tenían planes propios, por lo que en 1842 inició el remate de la cartera de préstamos del Banco. El dinero de la enajenación ingresó a la Tesorería General de la Nación y el 23 de septiembre del año citado, el General aludido expidió el decreto de disolución de esta institución». BIBLIOGRAFÍA Potash, Robert A., El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846, México, FCE, (Sección de Obras de Economía), 1959, 281 pp. Memoria Presentada al Congreso de la Unión por el Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República Mexicana, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1887. Otras fuentes: Potash, Robert A. El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846. México: FCE., 1959. 281 p. (Sección de Obras de Economía). - Sánchez Flores, Ramón. Historia de la Tecnología y la Invención de México. México. Fomento Cultural Banamex A.C., 1980. 644 pp. Tomado el 19 de enero de 2023 de: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / https://archivos.gob.mx/guiageneral/

26 de agosto de 1837. Informe de Juan Mier y Altamirano, promotor fiscal de Hacienda, sobre la asignación como asociado de la junta directiva del Banco de Avío, y nombramiento como asesor de la misma.

26 de agosto de 1937.

Documento que menciona al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano en los archicvos del Banco de Avío en el Archivo General de la Nación.
Informe de Juan Mier y Altamirano, promotor fiscal de Hacienda, sobre la asignación de 25 pesos mensuales como asociado de la junta directiva y nombramiento como asesor de la misma con 50 pesos mensuales.
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158).
  • Caja: 4
  • Expediente: 231
  • Signatura: 442549/41
  • Fecha Inicial: 26/Agosto/1837
  • Fecha final: 15/Enero/1842
  • Volumen y soporte: 11 fojas
  • Alcance y Contenido: Informe de Juan Mier y Altamirano, promotor fiscal de Hacienda, sobre la asignación de 25 pesos mensuales como asociado de la junta directiva y nombramiento como asesor de la misma con 50 pesos mensuales. México.

Fuente: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158). Dirección del Archivo Histórico Central. Departamento de Organización y Descripción Documental. Banco de Avío (GD 158). Tomado el 19 de enero de 2023 de: https://archivos.gob.mx/InstrumentosConsulta/pdf/002MexicoIndependiente/006BancodeAvio.pdf

Nota:
«Por ley de 16 de octubre de 1830 se estableció un Banco de Avío, cuya finalidad era el fomento de la industria nacional. Surgió con un capital de un millón de pesos. Decía el artículo 2º: ``Para la formación de este capital se prorroga por el tiempo necesario, y no más, el permiso para la entrada en los puertos de la República de los géneros de algodón, prohibidos por la ley de 22 de mayo del año anterior``. Para la correcta dirección y administración de sus fondos se estableció una junta presidida por el Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones, integrándose además por un vicepresidente, dos vocales, un secretario y dos escribientes. Aunque en la génesis de la idea que dió origen a esta institución participó D. José Manuel Payno, el propulsor de ella fue D. Lucas Alamán, cerebro de la administración del Presidente Bustamante. El propósito fue introducir en el país la tecnología industrial que empezaba a desarrollarse en Europa y en otras partes a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Se tenía el interés de incrementar, a través del Estado, la evolución industrial. Manejó también los impuestos aduanales. Desde luego que la industria que tenía el Banco a la vista fue la textil. Frente a la política proteccionista de la administración del Gral. Guerrero, surgió otra, de aparente libre cambio, al mismo tiempo que de intervencionismo estatal. Por otra parte, no se estudiaron suficientemente las condiciones sociales y políticas del país, por lo que el éxito no fue el que esperaron sus autores. Se establecieron algunas fábricas, pero mucha maquinaria se perdió, ya que su misma transportación, en un país que carecía de ferrocarriles, resultó demasiado cara. A partir de 1840, el Banco de Avío ya no tuvo la capacidad monetaria para seguir proveyendo de capital a la industria, aún así, durante dos años más continuó existiendo una iniciativa para traspasar sus recursos y facultades a otras instrucciones, ésta fue instaurada por el vicepresidente de la Junta don Miguel Barreiro, quien a principios de 1841 propuso a la Cámara de Diputados que el Banco de Avío se fusionara con el Banco Nacional de Amortización de la Moneda de Cobre para formar una nueva institución bajo el nombre de Banco del Crédito Público, el plan no funcionó y de él se desprendió otra licitación proveniente de una asociación de fabricantes, la Sociedad para el Fomento de la Industria Nacional, conocida comúnmente como Junta de Industria, sin embargo, Santa Anna y su administración tenían planes propios, por lo que en 1842 inició el remate de la cartera de préstamos del Banco. El dinero de la enajenación ingresó a la Tesorería General de la Nación y el 23 de septiembre del año citado, el General aludido expidió el decreto de disolución de esta institución». BIBLIOGRAFÍA Potash, Robert A., El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846, México, FCE, (Sección de Obras de Economía), 1959, 281 pp. Memoria Presentada al Congreso de la Unión por el Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República Mexicana, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1887. Otras fuentes: Potash, Robert A. El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846. México: FCE., 1959. 281 p. (Sección de Obras de Economía). - Sánchez Flores, Ramón. Historia de la Tecnología y la Invención de México. México. Fomento Cultural Banamex A.C., 1980. 644 pp. Tomado el 19 de enero de 2023 de: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / https://archivos.gob.mx/guiageneral/

17 de agosto de 1832. Juan Nepomuceno Altamirano, como juez de distrito de San Luis Potosí, firma acuse de recibo de circular de Rafael Mangino, secretario de Hacienda.

17 de agosto de 1832.

Documento que menciona al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano en los archivos del Banco de Avío en el Archivo General de la Nación.
Circular impresa de Rafael Mangino*, secretario de Hacienda, a Rafael Riestra, notificando que los
decomisos dispuestos para destinarse al fomento de la industria, según la ley del 31 de marzo de 1831, no corresponden al Banco de Avío. Acuses de recibo firmados por Ramón Ruiz, Juzgado de Distrito de
Veracruz; Ramón Huarte, comisario General de Michoacán; Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, juez de distrito de San Luis Potosí y Juan José García, comisario general de Querétaro .

  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158).
  • Caja: 4
  • Expediente: 210
  • Signatura: 42549/20
  • Fecha Inicial: 17/Agosto/1832
  • Fecha final: 25/Agosto/1832
  • Volumen y soporte: 12 fojas
  • Alcance y Contenido: Circular impresa de Rafael Mangino, secretario de Hacienda, a Rafael Riestra, notificando que los decomisos dispuestos para destinarse al fomento de la industria según la ley del 31 de marzo de 1831, no corresponden al Banco de Avío. Acuses de recibo firmados por Ramón Ruiz, Juzgado de Distrito de Veracruz; Ramón Huarte, comisario General de Michoacán; Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, juez deDistrito de San Luis Potosí y Juan José García, comisariogeneral de Querétaro. México.
Fuente: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / Título: Banco de Avío (158). Dirección del Archivo Histórico Central. Departamento de Organización y Descripción Documental. Banco de Avío (GD 158). Tomado el 19 de enero de 2023 de: https://archivos.gob.mx/InstrumentosConsulta/pdf/002MexicoIndependiente/006BancodeAvio.pdf

* Rafael Mangino y Mendívil fue secretario de Hacienda sólo dos días más, hasta el 19 de agosto de 1832, pues ocupó el cargo durante el gobierno del vicepresidente Anastasio Bustamante, y al solicitar este último licencia y entrar en su lugar Melchor Múzquiz, como presidente interino, Ignacio Alas tomo posesión de la secretaría a patir del 20 de agosto de 1832.

Nota:
«Por ley de 16 de octubre de 1830 se estableció un Banco de Avío, cuya finalidad era el fomento de la industria nacional. Surgió con un capital de un millón de pesos. Decía el artículo 2º: ``Para la formación de este capital se prorroga por el tiempo necesario, y no más, el permiso para la entrada en los puertos de la República de los géneros de algodón, prohibidos por la ley de 22 de mayo del año anterior``. Para la correcta dirección y administración de sus fondos se estableció una junta presidida por el Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones, integrándose además por un vicepresidente, dos vocales, un secretario y dos escribientes. Aunque en la génesis de la idea que dió origen a esta institución participó D. José Manuel Payno, el propulsor de ella fue D. Lucas Alamán, cerebro de la administración del Presidente Bustamante. El propósito fue introducir en el país la tecnología industrial que empezaba a desarrollarse en Europa y en otras partes a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Se tenía el interés de incrementar, a través del Estado, la evolución industrial. Manejó también los impuestos aduanales. Desde luego que la industria que tenía el Banco a la vista fue la textil. Frente a la política proteccionista de la administración del Gral. Guerrero, surgió otra, de aparente libre cambio, al mismo tiempo que de intervencionismo estatal. Por otra parte, no se estudiaron suficientemente las condiciones sociales y políticas del país, por lo que el éxito no fue el que esperaron sus autores. Se establecieron algunas fábricas, pero mucha maquinaria se perdió, ya que su misma transportación, en un país que carecía de ferrocarriles, resultó demasiado cara. A partir de 1840, el Banco de Avío ya no tuvo la capacidad monetaria para seguir proveyendo de capital a la industria, aún así, durante dos años más continuó existiendo una iniciativa para traspasar sus recursos y facultades a otras instrucciones, ésta fue instaurada por el vicepresidente de la Junta don Miguel Barreiro, quien a principios de 1841 propuso a la Cámara de Diputados que el Banco de Avío se fusionara con el Banco Nacional de Amortización de la Moneda de Cobre para formar una nueva institución bajo el nombre de Banco del Crédito Público, el plan no funcionó y de él se desprendió otra licitación proveniente de una asociación de fabricantes, la Sociedad para el Fomento de la Industria Nacional, conocida comúnmente como Junta de Industria, sin embargo, Santa Anna y su administración tenían planes propios, por lo que en 1842 inició el remate de la cartera de préstamos del Banco. El dinero de la enajenación ingresó a la Tesorería General de la Nación y el 23 de septiembre del año citado, el General aludido expidió el decreto de disolución de esta institución». BIBLIOGRAFÍA Potash, Robert A., El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846, México, FCE, (Sección de Obras de Economía), 1959, 281 pp. Memoria Presentada al Congreso de la Unión por el Secretario de Estado y del Despacho de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República Mexicana, México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1887. Otras fuentes: Potash, Robert A. El Banco de Avío de México: El Fomento de la Industria, 1821-1846. México: FCE., 1959. 281 p. (Sección de Obras de Economía). - Sánchez Flores, Ramón. Historia de la Tecnología y la Invención de México. México. Fomento Cultural Banamex A.C., 1980. 644 pp. Tomado el 19 de enero de 2023 de: Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Fomento / https://archivos.gob.mx/guiageneral/

miércoles, 18 de enero de 2023

24 de septiembre de 1845. El periódico El Veracruzano Libre reproduce la nota «Apuntes para la historia» del periódico La Opinión, de Querétaro, que menciona la participación de Juan Nepomuceno Altamirano en la conspiración de 1810.

24 de septiembre de 1845. El periódico El Veracruzano Libre reproduce la nota «Apuntes para la historia»  del periódico La Opinión, de Querétaro, del 11 de septiembre del mismo año, en la cual se menciona la participación del licenciado Juan Nepomuceno Altamirano (también Juan Nepomuceno Mier y Altamirano) en la Conspiración de Querétaro, y critica la versión escrita en el libro Ensayo Histórico de las Revoluciones de México, de Lorenzo Zavala. Esto sucede cuando el licenciado Altamirano está aún vivo, y es uno de los pocos sobrevivientes del evento para esa fecha.

La nota indica lo siguiente:

QUERETARO. 11 DE SETIEMBRE.

Apuntes para la historia. 

En el «Ensayo Histórico de las Revoluciones de México», escrito por don Lorenzo Zavala, hemos leído, en el tomo 1°, fascículo 52, el párrafo siguiente: «El cura del pueblo de Dolores don Miguel Hidalgo y Costilla concibió la vasta y atrevida empresa de ponerse a la cabeza de una revolución cuyas consecuencias el mismo no podía conocer. Había invitado a varias personas, y estaba de acuerdo con el coronel Allende, con el capitán Abasolo y otros pocos hombres de importancia. Era imposible que pudiese ocultarse una trama de tanta trascendencia a la vigilancia del gobierno, y el corregidor Domínguez tuvo órdenes de la audiencia para proceder inmediatamente a la aprehensión de los referidos y formar las causas. Dos cosas contribuyeron a que no se ahogase en su nacimiento está revolución: La lentitud con que obró el corregidor Domínguez, que se puede muy bien atribuir a su simpatía por los patriotas y por su causa, y el aviso oportuno que por vía extraordinaria dio la esposa del corregidor al cura Hidalgo y a don Miguel Allende. De manera que, mientras el corregidor de Querétaro extendía sus órdenes, practicaba diligencias y se disponía a obrar, el cura y sus compañeros dieron el grito en la noche del 16 de septiembre de 1810». 

Así se expresa el autor y no encontramos en su narración la exactitud y la crítica que exige la historia. El capitán don Ignacio Allende no era coronel, ni se llamaba Miguel; Vivía en San Miguel El Grande, de la intendencia de Guanajuato, era militar...

(Ilegible).

…temas que contenía la Nueva España …
…una junta de seguridad que desconociese la junta central de Madrid, por la desconfianza que de ella se tenía, y el pronunciamiento debieron haberlo verificado los ayuntamientos por el mes de febrero de 1811, auxiliados por las guarniciones militares a cuyo fin se trabajaba con asiduo empeño. Pero fa…to el plan se desconcertó por lo que relataremos brevemente.

El día 13 de septiembre de 1810 por la noche a consecuencia de una riña que trabaron el sargento Eugenio Moreno y José María, el cohetero, con Francisco Araujo, y su compañero Ramón Alejo Rincón, resultó muerto el primero y mal herido el segundo. El 14 por la mañana fue reducido a prisión Araujo y poco de estar en la cárcel pidió al juez una audiencia privada asegurando que era de mucho interés. Se le saco de la cárcel con tal motivo y estando en presencia del juez dijo que descubriría un gran secreto si se le perdonaba la vida por el crimen que había cometido en la noche anterior. El juez a precaución ofició al corregidor y al comandante de brigada suplicándoles que concurriesen a presenciar aquel acto que le parecía de mucha importancia. Concurrieron en efecto. Conferenciaron todo el día sobre este punto y a fin acordaron que se le concediese al reo lo que pedía si el denuncio era cosa en que se interesase la seguridad pública. Descubrió entonces que su cuñado don Epigmenio González, comerciante de pulpería en esta capital, proyectaba una Revolución contra los españoles para cuyo fin tenían su propia casa municiones, armas de fuego, machetes y lanzas. Luego que se supo esto, el alcalde primero, don Juan Ochoa, a las 10 de la noche, procedió a la prisión de do Epigmenio, de su hermano don (Emeterio)…

(Ilegible).

…de Santiago… 
…de marzo del año…
… redujo a presión y se le… correspondiente porque no tuvo parte ninguna…
…los bienes todos de don Epigmenio… 
…ocultaron pues y otros se salieron fuera para escapar del riesgo en que estaban. (Hacemos) aquí una honrosa mención de los que en su fuga hicieron un servicio importante a la causa pública. Fue el primero don Francisco Lojero, radicado hoy en Matamoros, y el segundo don Ignacio Pérez, actual alcaide de la cárcel, que salieron ambos el mismo día 15 de su motu propio y sin mutua combinación, para San Miguel El Grande el primero, y para el pueblo de dolores el otro, a dar cuenta los ilustres caudillos Hidalgo y Allende de lo que pasaba en Querétaro. Pérez llego a la villa a la oración de la noche y no estando allí el señor Allende porque ese mismo día había marchado a Dolores vio al capitán don Juan Aldama, le comunico el objeto que lo había puesto en camino, y sin detención salieron ambos para el repetido pueblo de Dolores. llegaron entre doce y una de la noche y encontraron reunidos en el cuarto a los señores Hidalgo, Allende, capitán Abasolo y a un correo de apellido Mendoza, que de México había enviado el Marqués de San Juan de Rayas avisando al Señor Allende que ya el virrey tenía noticias noticia de la conspiración que se tramaba y que se le había comunicado, por un anónimo procedente de Querétaro. Este aviso y las noticias de don Ignacio Pérez pusieron sobre ascuas a los señores Hidalgo y Allende y al momento dieron el memorable grito de libertad con poquísima gente y se procedió a la prisión de los españoles que estaban radicados en aquel pueblo.

El día 16 (después diremos lo que sucedió en Querétaro el día 15) en la mañana se reunieron en Dolores unos 500 hombres de a pie y de a caballo…

(Ilegible).

…el señor Hidalgo se quedó Y solo el capitán Allende vino a ella con Pérez que la acompañaba cuando esté campeón ilustre se presentó al cuartel. El sargento mayor don Manuel Camoñes, español, tenía ya ordenada la tropa para prenderlo, pero fueron burladas sus esperanzas. Apenas dijo Allende: «Dragones, ¡viva la patria! El que (desee) seguirme en la grandiosa (empresa que) me ocupa, salga enfrente con su caballo». Todos los que estaban formados dieron un paso adelante por un movimiento rápido y uniforme; y el sargento mayor fue preso en el acto; y aunque era un militar valiente, le anonado está peripecia trágica que había estado muy distante de su previsión.

Mientras esto pasaba en el cuartel, se reunieron en las casas reales el señor cura del lugar, el señor Bellogín, alcalde mayor, de señor coronel Canal, los reverendos padres del oratorio y los españoles. Se encamino para ellas el capitán Allende con la tropa y se encontró con las puertas cerradas, pero el párroco salió al balcón y después de un largo debate propuso que se entregarían las personas de los españoles si se garantizaban sus vidas y sus intereses. Así se hizo y todo concluido sin desgracia alguna se le aviso al señor Hidalgo que ya los europeos estaban en el Loreto y la tropa toda a su disposición; que abrazara sin cuidado alguno, y así se verificó. Estos fueron los primeros movimientos políticos que le dieron el ser que hoy tiene a la república mexicana. Hablemos de Querétaro. 

Don Joaquín Arias, capitán del regimiento de Celaya, era uno de los comprometidos en la revolución y estaba destinado para dirigir en Querétaro el pronunciamiento, que como hemos dicho debió haberse verificado en el mes de febrero. Pues este militar cobarde, sobrecogido de miedo por la prisión de don Epigmenio, y creyéndose perdido, resolvió entregar a sus compañeros y de acuerdo con el comandante de brigada don Ignacio García Rebollo, y del alcalde 1° don Juan Ochoa, puso un oficio a las seis de la tarde del día 15 en que le decía al…

(Ilegible).

…Señor comandante de brigada Don Ignacio García Rebollo. 

A consecuencia de esto lo fue a atender el mayor de plaza, don José Alonso, a quién le entregó una lista de los que estaban comprendidos en la conspiración que tramaban el cura Hidalgo y el capitán Allende. Vista la nómina, se determinó la prisión de los que estaban en el poblado, y se mandó disponer una partida de cuarenta hombres que al día siguiente fuese a prender a don Ignacio Allende; y en efecto salió dicha partida al mando del teniente de dragones de México don Manuel Cabrera. Este oficial llego a San Miguel a las cinco de la tarde del día 16, supo por Camañes lo que había pasado en Dolores la noche anterior, y que los sublevados estaban al llegar a la villa, y al momento sin pensar en otra cosa, contramarchó para esta capital. Los presos del día 15 fueron los siguientes:

El corregidor don Miguel Domínguez, su esposa doña Josefa Ortiz de Domínguez, bachiller don José María Sánchez, licenciado don Domingo Lazo de la Vega, licenciado don Juan Nepomuceno Altamirano, licenciado don Lorenzo Parra, don Antonio Téllez, teniente don José María Cabeza de Vaca, el guatemalteco oficial don Luis Pérez, creyendo que era don Ignacio.

La lista era numerosa y contenía personas muchas de otros lugares; pero por lo que hace a Querétaro debían haber sido presos el doctor don Manuel Iturriaga, prebendado de Valladolid, y el capitán Valenzuela, pero el primero había sido sepultado el día 14 en la venerable congregación, y el segundo estaba en Jerécuaro, y tuvo lugar de unirse a los pronunciados. El capitán Arias no supo de otros varios comprometidos y por eso se escaparon de la prisión don Juan José García y Enríquez, don Ramón Covarrubias, reverendo padre don Dimas de Lara, prepósito de San Felipe, don Ignacio Villaseñor y Aldama, don Ignacio Camargo, don Luis Sánchez Velázquez, don Isidro Velasco Enríquez, don Jorge Guillén y muchos otros que con el transcurso del tiempo se nos han ido de la memoria.

(Ilegible).

…los ayuntamientos renovados en diciembre, por mitad criollos y europeos, habrían hecho la revolución sin estrépito, sin sangre, sin desgracia ninguna; pero descubierto todo y en peligro inminente de perder la vida en un cadalso, no solo los caudillos, sino infinidad de hombros repartidos en la Nueva España, era preciso en tan estrecho caso, mover las masas y hacer una revolución popular, ya que no podía contar con los ayuntamientos en aquellos instantes para hacerle política. Entre morir ignominiosamente o abrazar este partido no había medio, y era menester abrazar uno de los dos extremos, y en verdad Que ni el más estúpido del mundo adoptaría el primero. Hacemos esta indicación para indicar a nuestros primeros jefes, de quienes dice don Lorenzo Zavala que cometieron su atrevida empresa sin plan ninguno razonable, y sin previsión de los resultados. ¿Sin prever los resultados? Ellos dijeron muchas veces: «Vamos a morir sin hacer la independencia, pero la harán nuestros pósteros. La tiranía tiene sus periodos fijos, y el amor a la libertad es inherente al hombre y obra como el rayo cuando se pone en movimiento. Sepan los americanos lo que pueden unidos, y ellos tarde o temprano serán libres». Así se expresaban en sus conversaciones y en sus proclamas, y el señor Zavala debería haber respetado las luces de esos grandes hombres, así como elogia sus heroicos sentimientos. Podría, en fin, no haber olvidado que los hombres perseguidos no tienen otro plan que salvar de los riesgos a todo trance, como él supo hacerlo el año de 1828 de pésima memoria. Para concluir, diremos dos palabras de don Epigmenio González.

Este queretano respetable, por amor a su patria, perdió la libertad, sus intereses todos, y sufrió una presión de veintisiete años, parte en esta cárcel y parte el Manila, en donde estuvo de presidiario hasta que España reconoció la independencia, que agobiado por el peso en las necesidades volvió a su país, y hoy vive en la capital de Jalisco, manteniéndose módicamente de su personal trabajo y…

(Ilegible).

…le señaló una pensión de mil doscientos pesos anuales, y como se ignoraba su paradero, en cuenta de ella se estuvieron dando a su hermana cincuenta pesos mensuales hasta que falleció. Hoy que podría reclamar los bienes que le embargaron en 1810, no mueve sus labios. Tal es su moderación.

Más adelante daremos razón de la ulterior conducta del capitán Arias (La Opinión).


Fuente: (1845, Septiembre 24). Page 3. El Veracruzano libre. https://gpa.eastview.com/crl/irmn/newspapers/verl18450924-01.1.3

Fragmento de la página 2, del ejemplar del periódico El Veracruzano Libre del 24 de septiembre de 1845.

  Fragmento de la página 3, del ejemplar del periódico El Veracruzano Libre del 24 de septiembre de 1845.






20 de enero de 1827. El licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano se establece en San Luis Potosí, como su primer juez de distrito.

20 de enero de 1827. El licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano se establece en San Luis Potosí, como su primer juez de distrito. Así lo registra Manuel Muro en su libro Histroria de San Luis Potosí, de 1910.

El día 20 de Enero del mismo año de 1827 se estableció en la ciudad de San Luis el primer Juzgado de Distrito del Estado, servido por el Lie. D. Juan N. Mier y Altamirano.

Fuente: Muro, Manuel, 1910, Histroria de San Luis Potosí. Consultado el 18 de enero de 2023 de: https://cronologiassanluispotosi.com/files/Historia-SLP-Manuel-Muro-01.pdf


  Mención de Juan Nepomuceno Mier y Altamirano como primer juez de distrito en San Luis Potosí en el libro Historia de San Luis Potosí, de Manuel Muro.


1843. Llamado al señor Juan N. Mier y Altamirano para desempeñar, como suplente, la fiscalía de la Suprema Corte de Justicia.

1843

Un documento en Archivo General de la Nación registra el llamado al señor Juan N. Mier y Altamirano para desempeñar, como suplente, la fiscalía de la Suprema Corte de Justicia..

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 063 / Volumen 304 /
Título: Expediente 42
Fecha(s): 1843, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Productores: ND
Alcance y contenido: México. Sobre haber sido llamado para desempeñar la fiscalía de la Suprema Corte de Justicia, el señor Juan N. Mier y Altamirano como suplente, fs. 266-268. https://archivos.gob.mx/guiageneral/


1841. Recomendación del presidente de la República para que la Suprema Corte tuviera presente al licenciado Juan Nepomuceno Altamirano para alguna colocación.

1841

Un documento en Archivo General de la Nación registra que una recomendación del presidente de la República (¿Anastacio Bustamante?) para que la Suprema Corte tuviera presente al licenciado Juan Nepomuceno Altamirano para alguna colocación.

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 056 / Volumen 269 /
Título: Expediente 16
Fecha(s): 1841, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Productores: ND
Alcance y contenido: México. El presidente de la República recomienda al licenciado Juan Nepomuceno Altamirano, para que la Suprema Corte lo tenga presente para que se le proporcione alguna colocación, fs. 161- 164. https://archivos.gob.mx/guiageneral/

1841. Registro de remplazo, por enfermedad del juez Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, en el tercer suplente Juan Alba.

1841

Un documento en Archivo General de la Nación registra que por la enfermedad del juez Mier y Altamirano se encargaría de su puesto el tercer suplente Juan Alba. 

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 014 / Volumen 68 /
Título: Expediente 3
Fecha(s): 1841, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Productores: ND
Alcance y contenido: México. Sobre que, por enfermedad del juez Mier y Altamirano, se encargue el 3er. Suplente Juan Alba, fs. 6-8. https://archivos.gob.mx/guiageneral/

1839. Nombramiento del licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano como juez interino de distrito en la Ciudad de México.

1839

Un documento en Archivo General de la Nación registra el nombramiento de juez interino de distrito en el licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano.

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 014 / Volumen 65 /
Título: Expediente 19
Fecha(s): 1839, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Productores: ND
Alcance y contenido: México. Nombramiento de juez, interino de distrito en licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, fs. 361-365. https://archivos.gob.mx/guiageneral/


29 de julio de 1839. Juan Nepomuceno Mier y Altamirano acepta la plaza de promotor fiscal del juzgado de distrito en la Ciudad de México.

1839

Un documento en Archivo General de la Nación registra la provisión de la plaza de promotor fiscal del juzgado de distrito en la Ciudad de México en el licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano. En el oficio de 29 de Julio de 1839 acepto el nombramiento el licenciado Altamirano y dicho oficio esta a la cabeza del expediente sobre nombramiento de juez interino de San Luis Potosí. 

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 014 / Volumen 65 /
Título: Expediente 12
Fecha(s): 1835, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Productores: ND
Alcance y contenido: México. Provisión de la plaza de promotor fiscal del juzgado de distrito de México en el licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano. En el oficio de 29 de Julio de 1839 acepto el nombramiento el licenciado Altamirano y dicho oficio esta a la cabeza del expediente sobre nombramiento de juez interino de San Luis Potosí. 1835- 1836, fs. 330- 341. https://archivos.gob.mx/guiageneral/


1836. Comunicación sobre la provisión interina del Juzgado de San Luis Potosí al licenciado Crecencio Chico Sein por promoción de J. N. Mier y Altamirano a la promotoría de México

 1826 o 1836

Un documento en Archivo General de la Nación registra la comunicación sobre la provisión del Juzgado de San Luis Potosí, interinamente, en el licenciado Crecencio Chico Sein por promoción de Juan Nepomuceno Mier y Altamirano a la promotoría de México.

Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 27
Fecha(s): 1824 - 1836, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 268 - 313
Productores: ND
Alcance y contenido: San Luis Potosí, Chihuahua, Durango, México. Comunicación sobre la provisión del Juzgado de San Luis Potosí, interinamente, en el licenciado Crecencio Chico Sein por promoción de Mier y Altamirano a la promotoría de México. (Contiene las circulares del 3 de febrero de 1824 y del 17 de diciembre de 1826 (¿o 1836?)https://archivos.gob.mx/guiageneral/

7 de octubre de 1835. Comunicación dirigida al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, para no emprender su marcha desde San Luis Potosí hasta la Ciudad de México, hasta determinar y concluir el remate de las Salinas del Peñón Blanco.

7 de ocubre de 1835

Un documento en Archivo General de la Nación registra una comunicación dirigida al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, nombrado promotor fiscal del Juzgado de Distrito de México y antes juez de Distrito de San Luis Potosí, en la que mencionaba que él no debía emprender su marcha desde San Luis Potosí hasta la Ciudad de México, hasta determinar y concluir el remate de las Salinas del Peñón Blanco y sus incidentes.

Señor Lic. Juan Nepomuceno Mier y Altamirano,
Juez de Distrito de San Luis Potosí.

El excelentísimo señor presidente interino* ha tenido a bien acordar se prevenga a usted, como lo ejecuto, que, sin embargo de haber entregado el juzgado de su cargo según su comunicación de 30 de septiembre próximo pasado, no emprenda su marcha, sino que vuelva a reasumir esa juridicción hasta determinar y concluir el expediente sobre remate de las Salinas del Peñón Blanco y sus incidentes, por ser muy interesante a la Hacienda Pública su pronto despacho.

D. L. Octubre 7 de 1835 **

*Miguel Barragán era el presidente interino desde el 28 de enero de 1835 hasta 27 de febrero de 1836, por ausencia del titular Antonio López de Santa Anna, quien era presidente titular desde 1833.

**Nota: La comunicación fue redactada al parecer por José Justo Corro Silva (1794-1864), quien fue ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos de marzo de 1835 a febrero de 1836 en el gabinete del presidente interino Miguel Barragán. Esto se infiere debido a que 7 días más tarde, Mier y Altamirano responde el comunicado a este ministro.


Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 12
Fecha(s): 1835 - 1836, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 113 - 146
Productores: ND
Alcance y contenido: San Luis Potosí, México. Comunicación al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, nombrado promotor fiscal del Juzgado de Distrito de México y antes juez de Distrito de San Luis Potosí, no debe emprender su marcha a la capital, hasta determinar y concluir el remate de las Salinas del Peñón Blanco y sus incidenteshttps://archivos.gob.mx/guiageneral/


11 de agosto de 1832. Juan Nepomuceno Mier y Altamirano informa sobre las causas que lo obligaron a permanecer en dicho lugar, después de haberlo ocupado los disidentes.

11 de agosto de 1832. Un documento en Archivo General de la Nación registra la comunicación del juez de Distrito, Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, sobre las causas que lo obligaron a permanecer en dicho lugar, después de haberlo ocupado los disidentes.

Sr. oficial mayor encargado del despacho de la Secretaría de Justicia y Negocios Eclesiásticos:*

Supongo que el Supremo Gobierno, y vuestra señoría están bien impuestos de las ocurrencias de esta capital, creo al mismo tiempo, que penetrado el excelentísimo señor vicepresidente** de la gravedad, y magnitud de los motivos que me obligan, a permanecer en ella, en medio del trastorno político, me hará sin embargo la justicia de persuadirse que son invariables mis principios de adhesión al orden constitucional, y […]*** y leyes que nos rigen. Constituido en las más críticas circunstancias, desprovisto de recursos y rodeado de una numerosa familia, cuya mayor parte se halla aquejada de peligrosas enfermedades, me fue del todo imposible adoptar el partido que tomaron otros empleados, de migrar y salir anticipadamente de los confines de este estado. 

En el día se aumentan los obstáculos, pues a las causas indicadas, se agrega […]** *que reste la esperanza del pago de sueldos, por haber extraído el comandante general, don Zenón Fernández, cuanto dinero existía en la Comisaría General. Sírvase vuestra señoría hacer presente mis sentimientos al excelentísimo señor vicepresidente, suplicándole al mismo tiempo, a mi nombre, se sirva resolver lo que en tales circunstancias debo practicar, atendidas las razones expuestas. 

Dios y Libertad.
San Luis Potosí, agosto 11 de 1832. 

D. Juan Nepomuceno Mier y Altamirano


*El titular o encargado de la Secretaría de Justicia y Negocios Eclesiásticos en esa fecha era Joaquín de Iturbide.
**En esa fecha el vicepresidente era aún Anastacio Bustamante. Sin embargo, sólo dos días después, el 13 de agosto de 1832, Bustamante solicitó licencia y Melchor Múzquiz tomó posesión, como presidente interino del 14 de agosto al 24 de diciembre de 1832.
***Ilegible


Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 29
Fecha(s): 1832, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 323 - 325
Productores: ND
Alcance y contenido: San Luis Potosí. Comunicación del juez de Distrito, Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, sobre las causas que lo obligaron a permanecer en dicho lugar, después de haberlo ocupado los disidenteshttps://archivos.gob.mx/guiageneral/











23 de junio de 1830. Licencia concedida por cuatro meses al juez Juan Nepomuceno Mier y Altamirano por motivos de salud en San Luis Potosí

23 de junio de 1830. Un documento en Archivo General de la Nación registra la comunicación sobre la licencia, concedida por cuatro meses, al juez Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, por motivos de salud, en San Luis Potosí.

Señor juez de distrito de San Luis Potosí:

En atención a la necesidad que tiene usted de pasar a esta capital a procurarse la curación de la enfermedad de ojos que padece, según ha representado a nombre de usted, con la debida justificación, el señor senador don Juan de Dios Rodríguez, el excelentísimo señor vicepresidente se ha servido conceder a usted licencia por cuatro meses para dicho efecto, debiendo dar aviso a esta secretaría del día en que comenzare a usarla y hacer formal entrega del juzgado al suplente a quien corresponda según la ley.

Junio 23, 1830.

#Señores ministros de la Tesorería General:
Hoy digo a [#] lo siguiente (se inserta): Lo traslado a vuestras señorías de orden suprema para su conocimiento y efectos correspondientes en cuanto al abono de sueldos.



Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 30
Fecha(s): 1830 - 1831, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 326 - 335 (en específico, esta licencia está en la foja 329)
Productores: ND
Alcance y contenido: San Luis Potosí. Comunicación sobre la licencia, por 4 meses, al juez Mier y Altamirano, por motivos de saludhttps://archivos.gob.mx/guiageneral/





Noviembre de 1826. Solicitud de Juan Nepomuceno Mier y Altamirano para que se le tuviera presente para uno de los juzgados de la capital y se le anticiparan mil pesos para trasladarse a San Luis Potosí.

Noviembre de 1826

Un documento en el Archivo General de la Nación registra la solicitud de Juan Nepomuceno Mier y Altamirano para que se le tuviera presente para uno de los juzgados de la capital y se le anticiparan mil pesos para trasladarse a San Luis Potosí a servir en el juzgado que se le había conferido. Esta carta fue enviada por Mier y Altamirano ya sea al ministro o secretario de justicia, Miguel Ramos Arizpe, o al mismo presidente de la República, Guadalupe Victoria.

Excelentísimo señor: 

El ciudadano licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano hago presente a vuestra excelencia que el Supremo Poder Ejecutivo tuvo a bien calificar de buenos y meritorios mis servicios y padecimientos por la independencia nacional, mandando al mismo tiempo que se me emplease en un juzgado de letras. No lo hubo de los de provisión del gobierno general y ocurrí al del estado de México, quien se sirvió conferirme el del partido de Chalco, que he despachado desde principios del año próximo anterior, esperando que hubiese oportunidad de un empleo de la federación proporcionado a mi carrera y servicios. Solicité el de secretario de la Corte Suprema de Justicia y no lo conseguí por una equivocación que se padeció, y no es del caso referir. Después pretendí el juzgado de circuito o el de distrito de México, o el de distrito de Querétaro, pero vuestra excelencia tuvo a bien nombrarme para el de distrito de San Luis Potosí, a que fui propuesto en primer lugar. El objeto de las referidas pretensiones no era el interés pecuniario sino el vivir entre los individuos de mi familia y en un lugar que proporcionase recursos para la educación de mis hijos; y como en México residen varios de mis hermanos, y esta ciudad abunda sobre todas las de la nación en [individuos] para educar a la juventud, por eso yo la preferí, y después de ella a Querétaro porque en esta nací, y tengo otros hermanos, y todas la relaciones que se entienden sólo con saber que allí residí constantemente hasta fines del año 1822. Que mis pretensiones no tenían por principal objeto el interés se manifiesta con que el sueldo y los conocimientos del juzgado de Chalco exceden al sueldo de un juzgado de distrito. No pensaba yo [partir] sino a las ciudades dichas; mas por no parecer ingrato a vuestra excelencia y a otras personas que merecen mi aprecio acepté el juzgado de San Luis Potosí prescindiendo de mi quietud y la de mi familia, y de mis deseos y sentimientos expresados y sufriendo los gastos e incomodidades de un viaje de cien leguas.  

Si esto pues mereciese alguna consideración a vuestra excelencia, juntamente con mis servicios de que acompañé justificantes a mi repetida solicitud, 

                                                                                        suplico se sirva mandar que se me tenga presente con la preferencia que hubiese lugar para uno de los juzgados de esta ciudad cuando se arregle la administración de justicia en el Distrito Federal. Suplico también a vuestra excelencia que para los gastos de mi viaje y establecimiento de mi casa se sirva mandar que se me den, por la Tesorería General, mil pesos y que para el pago se me descuente la cuarta parte de mi sueldo. 

Excelentísimo señor. 

Lic. Juan Nepomuceno Mier y Altamirano



Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 31
Fecha(s): 1826 - 1827, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 336 - 350, especialmente 338 y 339.
Productores: ND
Alcance y contenido: San Luis Potosí, México. Solicitud de Juan Nepomuceno Mier y Altamirano sobre que se le tenga presente para uno de los juzgados de la capital y se le anticipe mil pesos para trasladarse a San Luis Potosí a servir en el juzgado que se le confirió. https://archivos.gob.mx/guiageneral/





14 de octubre de 1826. Solicitud para que se suspenda al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano del despacho de juez de distrito de San Luis Potosí hasta terminar y aclarar asunto judicial en Chalco

14 de octubre de 1826. Un documento en Archivo General de la Nación registra una solicitud, reenviada por el gobernador del estado de México, Melchor Múzquiz,  para que se suspendiera al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, del despacho de juez de distrito de San Luis Potosí, hasta terminar o aclarar un asunto judicial por los cargos que le resultaban por aparentes infracciones cometidas en el despacho del Juzgado de Letras de Chalco.

Gobierno del Estado Libre de México

Excelentísimo señor secretario del despacho de Justicia:

Excelentísimo señor:

El señor presidente de la excelentísima Audiencia del estado, en oficio de 1° del corriente me dice lo que copio:

«Acompaño a vuestra excelencia testimonio del pedimento del señor fiscal y auto proveído por este tribunal en el expediente instruido contra el juez de letras de Chalco, para que con el adjunto oficio se sirva vuestra excelencia dirigirlo al excelentísimo señor presidente de la República a fin de que tenga efecto lo determinado».

Y lo traslado a vuestra excelencia con remisión del testimonio que se cita para los efectos que expresa. 

Dios y libertad. México, 14 de octubre de1826.

Melchor Múzquiz

Anexo.

Excelentísimo señor: 

El fiscal dice: que enrechado el juez de letras del partido de Chalco para que remitiese testimonio de la composición que tuvo el capitán don Loreto Castaño con los reos Mariano López y Santiago Hernández, ha contestado últimamente que como aquella fue extrajudicial no aparece documento alguno que acredite el convenio, cuya exposición es contraria a lo que en oficio de tres de junio de este año manifestó al fiscal militar que entiende en la causa de López.

Asienta también dicho juez  que tanto a este reo como a otros cuatro compañeros suyos los puso en libertad bajo de fianza por haberse interesado en ello el excelentísimo señor general don Vicente Guerrero, desconociendo la gravedad del delito de robo de que eran acusados e infringiendo la ley que expresamente prohíbe la excarcelación en fiado en semejantes casos, sobre lo que resulta con grave cargo no menos que por haber prescindido del giro de la causa a pretexto de que el interesado se dio por contento en recibir cierta cantidad de reales después de habérsele devuelto en la mayor parte las piezas robadas, como declara Apolonio Vásquez y José María Cortés, fojas veinte y seis y veinte y siete. 

El fiscal no puede prescindir de semejantes faltas, y por lo mismo pide a su excelencia se sirva mandar se libre orden al licenciado don Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, previniéndola se presente arrestado en esta capital para responder a los cargos que de este expediente le resultan, y deben hacérsele a su debido tiempo por el señor ministro a quien corresponda.

Y por cuanto en los periódicos públicos aparece que el licenciado Altamirano ha sido promovido al juzgado de Distrito de San Luis Potosí, pudiendo por lo mismo salir cuanto antes del partido de Chalco en que halla, dejando eludida la providencia. Pide igualmente a su excelencia el fiscal se sirva mandar se libre oficio al excelentísimo señor presidente de la República haciéndole presente estas ocurrencias a fin de que se le suspenda su despacho hasta la terminación de este asunto. 

México, septiembre veinte y siete de mil ochocientos y vente y seis.

Jove.

En la ciudad de México a seis de octubre de mil ochocientos veinte y seis, los señores magistrados de la Segunda Sala de esta Excelentísima Audiencia, habiendo visto este expediente con que ha dado cuenta el relator dijeron: que se haga como pide el señor fiscal, librándose el oficio que indica con testimonio de su pedimento, por conducto del excelentísimo señor gobernador del estado. Y lo rubricaron los señores: Hemibert, Fernández, suplentes, D. Rivero, Lic. Sotomayor, Miguel diez de Bonilla.

Concuerda con sus originales de que certifico. 

México, nueve de octubre de mil ochocientos veinte y seis.

Doy fe,

Miguel Diez de Bonilla.   



Fuentes:
  • Archivo General de la Nación / Instituciones Gubernamentales: época moderna y contemporánea / Administración Pública Federal S. XIX / Justicia / Justicia (118). / Contenedor 013 / Volumen 63 /
Título: Expediente 19
Fecha(s): 1826, ,
Nivel de descripción: Unidad documental compuesta (Expediente)
Volumen y soporte: Fojas: 220 - 226 (en esta entrada fojas 222 a 224)
Productores: ND
Alcance y contenido: Chalco, México. Solicitud para que se suspenda al licenciado Juan Nepomuceno Mier y Altamirano, del despacho de juez de Distrito de San Luis Potosí, ínterin satisface a los cargos que le resultan por diversas infracciones cometidas en el despacho del Juzgado de Letras de Chalcohttps://archivos.gob.mx/guiageneral/